29.3.12

antítesis

Aún recuerdo tu odioso olor a lugar seguro. Como iluminabas mis noches cuando yo quería oscuridad. Como te rías cuando yo solo quería llorar. Te odiaba tanto que mi cuerpo sentía ese tipo de atracción hacia las situaciones de fatalidad contigo. No te podía ni ver y en cambio mis brazos rodeaban tu cuello en un intento desesperado por mantenerte cerca.


No pensaba en las consecuencias cuando me tiré de lleno en la inmundicia de nuestra relación. No me afligió dejarte en aquella estación abandonada cuando te prometí que iría hasta el fin del mundo contigo. Como tampoco me trastornó que volvieras a por mí arrastras y te dejara colar tus manos por debajo de mi ropa.

Nuestra antítesis era dolorosa. Te deseaba tanto que mi mente te repelía antes de que la tragedia se hiciera patente. Era una tortura odiar y amar al mismo tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario