No entendía que le había metido a esa mochila, pero era incapaz de avanzar con ella. Pesaba demasiado. Intentaba dar un paso y lo que hacía era retroceder dos. Lo más sensato sería desprenderme de ella o pedir ayuda a alguien, pero en esa mochila había algo demasiado importante para mí como para dejarla atrás o dejar que alguien la tocara. No. Tenía que cargarla yo misma. No faltaba tanto, de todos modos.
Mis piernas flaqueaban del cansancio y gotas de sudor empezaban a resbalar por mi frente. Algunas se deslizaban hasta el final de mi cara, otras se evaporaban por el camino. Estaba ardiendo. Empecé a sollozar. ¿Por qué lloraba? Al fin y al cabo, sólo era una maldita mochila. Caí rendida al suelo. ¿Se me estaba permitido hacer descansos? Me pregunté, pero entonces otra pregunta cobró más importancia, ¿a dónde quería ir? No podía recordarlo. Sentí un dolor intenso en el corazón.
“¿Le pasa algo a esa chica?” Murmuraba la gente entre risas y confusión. La verdad es que me sentía como una muñeca rota allí sentada en la calle con la cabeza pegada a una pared, defendiendo esa estúpida mochila. Vi mi reflejo en un espejo de un portal cualquiera pero fue muy fugaz. Ya no me gustaba mirarme en los espejos. No desde que había perdido a Determinación.
Alguien tiró de mi mochila tan fuerte que tuve miedo de que le rompieran las asas. En vez de eso, la cremallera se abrió un poco y se desprendieron la mitad de las cosas que había dentro. No pude ver lo que era intentando rescatar mi mochila.
Cuando la recuperé de vuelta y me la coloqué a la espalda, esta pesaba la mitad. En vez de sentirme contenta, me sentí la persona más desgraciada del mundo. Porque aunque mis piernas recuperan la fuerza y consiguiera recuperar algo de lucidez para recordar a dónde me dirigía, también me sentí la mitad de mí misma.
Y lloré y lloré cuando llegué a mi destino, porque no era lo mismo. No tendría que haber sido esta la sensación. Mi corazón se sacudía con violencia intentando sobrevivir, pero lo había dañado demasiado. Perder algo que nunca tuve la oportunidad de saber lo que fue de alguna manera me dejó incompleta.
Luego desperté.
No hay comentarios:
Publicar un comentario